San Agustín de Hipona: Vida, Pensamiento y Legado en la Iglesia

Enviado por Programa Chuletas y clasificado en Religión

Escrito el en español con un tamaño de 4,89 KB

San Agustín de Hipona: Vida y Obra

Agustín de Hipona nació en Tagaste (Souk Ahras, Argelia) en el año 354. Estaba dotado de una gran imaginación y una inteligencia extraordinaria. En su búsqueda incansable de la verdad, Agustín pasa de una escuela filosófica a otra sin que encuentre en ninguna de ellas respuesta a sus inquietudes.

Cuestiona algunos puntos del cristianismo (el problema del mal, la libertad, la calidad literaria de la Biblia que conoce, etc.), sin abandonar nunca del todo la tradición cristiana heredada de su madre. Tuvo una juventud con cierta amargura y se avergüenza de su comportamiento. A los 32 años comienza a revisar sus convicciones y se convierte al cristianismo. A pesar de su búsqueda de la soledad y el aislamiento, la fama de Agustín se extiende por toda la comarca. En el 391 es ordenado sacerdote y funda un monasterio.

En el 396 es consagrado obispo de Hipona y ejerció durante 34 años. Vivió un periodo de gran agitación política y teológica. Hacia el año 396 escribe su obra Las confesiones y dos años después comienza El tratado sobre la Trinidad. Hacia el 413 inicia La ciudad de Dios. Muere en el 430. Agustín fue un cristiano y un pastor comprometido con su tiempo y con su iglesia. Un intelectual que puso su sabiduría al servicio de la fe cristiana. Fue un buscador apasionado de la verdad y la felicidad. En esta búsqueda encontró a Jesucristo, el único que pudo llenar su corazón inquieto.

Herejías y Problemas Doctrinales

Las herejías eran interpretaciones erróneas de la doctrina cristiana que cuestionaban algunos aspectos de la figura y la personalidad de Cristo. Para solucionar estos conflictos se apelaba a la autoridad reconocida de algunos obispos o se reunían en concilios:

  • Concilio de Nicea: condenó la doctrina de Arrio, que afirmaba que Jesucristo no era igual al Padre sino inferior y que, por tanto, Cristo no era Dios, sino alguien creado por Dios.
  • Concilio de Éfeso: salió al paso de Nestorio, que afirmaba que en Cristo no estaba la naturaleza divina y que, por tanto, María no era madre de Dios sino solo madre de Jesús. El concilio afirmó que Cristo era Dios y que María era madre de Dios.
  • Concilio de Calcedonia: condenó la teoría de Eutiques, que afirmaba que la naturaleza divina de Cristo anuló su naturaleza humana. El concilio declaró que Jesucristo es verdadero Dios y verdadero hombre.

La Nueva Situación de la Iglesia

El calendario se hace cristiano: el domingo se convierte en el día de descanso oficial y se celebran las fiestas importantes del cristianismo.

Se modifican leyes contrarias a la moral cristiana: se prohíben las luchas de gladiadores y el infanticidio, se suprime la pena de muerte por crucifixión, se liberaliza la condición de esclavos, se favorece la vida familiar, etc.

La iglesia comienza a disponer de edificios públicos, se construyen basílicas.

Esta situación de privilegio comporta nuevos problemas a la iglesia. El poder civil y político la protege elevándola a rango de religión oficial, y eso provoca el gran peligro de la contaminación de ese poder político, falta de libertad.

Estructura Jerárquica de la Iglesia

Jesús eligió de entre todos sus discípulos a un grupo de doce, a quienes envió a anunciar el Evangelio y a quienes invistió de autoridad. Entre todos los apóstoles, el Señor hizo de Simón, al que dio el nombre de Pedro, la piedra de su iglesia. Le entregó las llaves de ella; lo instituyó pastor de todo el rebaño. Tiene que dedicarse a cuidar y animar a los discípulos para que no decaigan en la fe. Comparte con los apóstoles el poder de "atar y desatar", es decir, tomar las decisiones necesarias para el bien de la iglesia. El Papa posee los mismos poderes que Pedro, es el responsable máximo de la iglesia y preside el colegio de obispos. Sus misiones son:

  • Mantener la unidad de todos los cristianos del mundo. Por eso nombra a los obispos y convoca concilios.
  • Animar y sostener a los obispos en su tarea.

Los sucesores de los apóstoles son los obispos. Asumen responsabilidades que los apóstoles tenían en la iglesia primitiva:

  • Enseñar y transmitir el mensaje del Evangelio.
  • Presidir las celebraciones litúrgicas, en especial la Eucaristía.
  • Encargarse del gobierno de la comunidad atendiendo sus problemas.

Desde las primeras comunidades cristianas, existen en la iglesia ministros que se encargan de diversas tareas. El sacerdote actúa por delegación de su obispo y desarrolla en el ámbito de la comunidad cristiana las mismas funciones que el obispo representa en toda la diócesis. Los diáconos ayudan a los sacerdotes en sus funciones, aunque solo pueden presidir el sacramento del bautismo y el matrimonio.

Entradas relacionadas: