Es que somos muy pobres: Relato de Juan Rulfo en El Llano en llamas
El texto objeto de nuestro comentario: *Es que somos muy pobres*
El texto objeto de nuestro comentario es un cuento del novelista mexicano Juan Rulfo que se encuentra inserto en el libro El Llano en llamas, la primera recopilación de cuentos publicada en 1953. Esta obra se desarrolla en el mísero ambiente del México de las revoluciones, del desastre y del fracaso.
Juan Rulfo: Vida y obra
Juan Rulfo nació en Jalisco (México) en 1918. Al comenzar sus estudios primarios murió su padre, y sin haber dejado la niñez, perdió también a su madre, y estuvo en un orfanato de Guadalajara. En 1934 se instala en México, y comienza a escribir sus trabajos literarios y a colaborar en la revista “América”. Además de El Llano en llamas (1953), en 1955 apareció Pedro Páramo. Fue traducido a varios idiomas: alemán, sueco, inglés, francés, italiano…
Juan Rulfo fue uno de los grandes escritores latinoamericanos del siglo XX que pertenecieron al movimiento literario denominado "realismo mágico", y en sus obras se presenta una combinación de realidad y fantasía, cuya acción se desarrolla en escenarios americanos, y sus personajes representan y reflejan el tipismo del lugar. Muchos de sus textos han sido base de producciones cinematográficas.
A partir de 1946 se dedicó también a la labor fotográfica, en la que realizó notables composiciones. En 1947 se casó con Clara Aparicio, con la que tuvo cuatro hijos. Obtuvo el Premio Nacional de Literatura en México en 1970 y el Premio Príncipe de Asturias en España en 1983. Falleció en México en 1986.
Resumen de *Es que somos muy pobres*
Es que somos muy pobres es un relato en el que se plantea la desgracia que provoca en una familia la desaparición de su vaca Serpentina en una inundación. El animal aparece personificado, lo cual le da bastante fuerza al relato.
Tras la muerte de la tía Jacinta, cuando Tacha cumplía doce años, el río comenzó a crecer y se llevó la vaca que su padre le había regalado para que ella tuviera su dote, por lo que ahora solo le espera ser una prostituta como sus hermanas mayores. El padre se siente mortificado por la situación y esperan que el becerro esté vivo. Su madre siente que Dios los ha castigado. La joven llora al sentir su perdición.
Personajes y ambiente
El narrador es un pequeño niño cuyo nombre desconocemos. Nos presenta la dramática situación que se genera: su hermana Tacha, apenas de 12 años, al haber perdido la vaca, que era su única dote, se verá abocada a la prostitución, a ser una "piruja" como sus hermanas; esto provoca un gran dolor a toda su familia. Aparece la idea de que no se puede detener el destino.
Todos los personajes se enmarcan en un ambiente del México rural y pobre. El padre, un campesino conservador y de cortas miras; la madre, típica ama de casa sin pretensiones ni protagonismo alguno; la tía Jacinta, como mero soporte del comienzo de la historia con su fallecimiento. La pérdida del tamarindo de Jacinta, el único que había en el pueblo, también refuerza el sentido agónico del relato.
Tiempo y espacio
El marco temporal del relato es probablemente el de la primera mitad del siglo XX. El cuento es lineal.
El espacio en el que se desarrolla la acción es el México rural.
Estilo y recursos literarios
En el texto se observa el empleo de un habla popular, uso habitual de frases cortas con poca abundancia de subordinación, la repetición de palabras y construcciones y dialectalismos de la zona. El estilo es sobrio, pero con elevado valor poético, con numerosos recursos expresivos. Se observan:
- Símiles: “Se olía, como suele olerse la quemazón”.
- Antítesis: “Las bocas de muchos que se abren y se cierran”.
- Polisíndeton: “Y que tenía una oreja blanca y otra colorada y muy bonitos ojos”.
- Personificaciones: “No acabo de saber por qué se le ocurriría a la Serpentina atravesar el río…”.
- Sinestesias: “El sabor a podrido que viene de allá salpica la cara mojada de Tacha”.
Análisis morfosintáctico
En el nivel morfosintáctico, se observan:
- Adjetivos especificativos: “gran ruidazal”, “agua negra y dura” (que seleccionan y restringen el significado del sustantivo al que acompañan).
- Pluscuamperfecto: “Habíamos enterrado”. (Acción terminada antes de otra pasada, y aparecen al principio del cuento, en ese flashback que utiliza el autor para relatarnos lo que ha ocurrido una semana anterior).
- Presente actual: “Va”, “entra”, “llora”. (Se utiliza la tercera persona y la primera persona ya que la acción es narrada por un personaje).
- Sustantivos concretos: "Tía", "vaca" (ya que se trata de presentar la realidad en la que suceden los hechos).
- Pretérito perfecto simple: "Se murió" (indican acción terminada).
Modalidad oracional
La modalidad oracional utilizada es la enunciativa, se pueden señalar diversos tipos de oraciones:
- Simples: “Aquí todo va de mal en peor”.
- Compuestas: “A mi papá eso le dio coraje, porque toda la cosecha de cebada está asoleándose en el solar”.
La variedad de oraciones aportan la coherencia y la cohesión textual, y también los marcadores textuales: “Y apenas ayer”, “pero”…