Modernismo y Generación del 98: Literatura Española a Finales del Siglo XIX y Principios del XX

Enviado por jonathan y clasificado en Lengua y literatura

Escrito el en español con un tamaño de 10,79 KB

Modernismo y Generación del 98

El siglo XIX finaliza con el desastre del 98: España pierde sus últimas colonias de ultramar. El país vivía también grandes tensiones sociales, un gran retraso tecnológico y científico, y una gran inestabilidad social. Políticamente, Alfonso XIII apoyó el golpe de estado que impuso una dictadura que duraría hasta 1930.

Modernismo

Triunfa a finales del siglo XIX. Tiene origen hispanoamericano, sus precursores son el cubano José Martí y el poeta nicaragüense Rubén Darío. De este último es la obra llamada Azul, que se considera el arranque del movimiento. Entre las características principales del mismo están:

  • La búsqueda de la belleza por encima de todo, que potenciará la importancia del ritmo y la musicalidad.
  • La evasión de la realidad, usan escenarios remotos tanto en espacio como en tiempo: la Edad Media o la antigüedad grecolatina, o las civilizaciones exóticas como China, Japón o la India.
  • Los temas predominantes serán sentimientos como el hastío, la desidia, la melancolía...
  • Uso habitual de elementos simbólicos, como el cisne, que se convirtió en el símbolo de la estética modernista.

Generación del 98

Esta generación constituye un grupo de autores nacidos entre 1864 y 1875, en cuyos textos abarcan dos temas fundamentales: la decadencia de España y la angustia existencial. Miembros de esta generación: Miguel de Unamuno, Pío Baroja, Azorín, Maeztu. Los autores de la Generación del 98 sufren la influencia de corrientes filosóficas existencialistas (Kierkegaard) y de los filósofos irracionalistas alemanes. Los escritores del 98 persiguen una depuración del lenguaje literal, buscando un tono natural y sencillo.

La poesía

A finales del siglo XIX y principios del XX, los principales representantes del género lírico son Rubén Darío y Antonio Machado.

Rubén Darío

Es el máximo representante de la poesía modernista. Toda su obra está publicada en tres poemarios que son: Azul, Prosas Profanas y Cantos de vida y esperanza. En los dos primeros se aprecia un Modernismo esteticista lleno de imágenes exóticas y con una métrica visual y brillante. Sin embargo, en el último poemario se aprecia una poesía más intimista y reflexiva, y unos temas más trascendentes (sentido de la vida...).

Antonio Machado

Estudió en la ILE (Institución Libre de Enseñanza). Se enamoró de Leonor Izquierdo, que muere muy joven. El poeta jamás se recupera de esta pérdida, aunque posteriormente encuentra un nuevo amor: Doña Guiomar (seudónimo de Pilar Valderrama). Machado poseía una ideología progresista que desemboca en su exilio a Francia, donde finalmente muere, en la localidad de Collioure. Machado busca "lo esencial" en su poesía. Toda su obra está plagada de una gran simbología, como la tarde, el camino, la fuente... Su estilo refleja una gran sobriedad métrica y rítmica. Dentro de sus obras destacamos Soledades, donde el autor desvela sus sentimientos y sensaciones más íntimas con tono melancólico, y Campos de Castilla, en la que queda reflejada su preocupación por la situación de España.

Los modernistas canarios

Los dos grandes representantes del modernismo en nuestras islas fueron Tomás Morales, que incorpora a su obra las características propias de esta corriente (léxico rebuscado, metáforas atrevidas, musicalidad del verso...), alcanzando con ellos una perfección deslumbrante en la que se considera su obra maestra: Las rosas de Hércules. El otro gran representante del modernismo canario fue Alonso Quesada, poeta sumamente original, donde se avistan ya elementos vanguardistas y un cierto tono irónico que empleó para burlarse de los tópicos modernistas. Su obra más representativa es El lino de los sueños.

La prosa

Tanto el Modernismo como la Generación del 98 se caracterizan por una renovación de las formas narrativas anteriores, aunque cada uno de moldes diferentes: en la prosa modernista se aprecia el empleo de un lenguaje poético y de gran musicalidad, reflejado, por ejemplo, en Las sonatas de Valle-Inclán; mientras que la prosa del 98, reflejada, sobre todo, en el ensayo y la novela, se esfuerza por reflexionar sobre la situación decadente del país y las preocupaciones existenciales. Los grandes representantes de la prosa de finales del siglo XIX y principios del siglo XX son Unamuno, Baroja y Azorín.

Miguel de Unamuno

Cultivó diversos géneros literarios, pero destacó sobre todo en el ensayo y la novela. En cuanto al ensayo, reflexiona acerca de la existencia y sobre la situación de España. En sus novelas destaca el contenido filosófico e intelectual por encima del argumento. Unamuno llama "nivolas" a un nuevo tipo de novela en los que la acción es casi inexistente y predominan los diálogos y monólogos interiores de los personajes. Dentro de sus novelas destaca San Manuel Bueno, mártir y Niebla.

La novela de principios del siglo XX

Existe una gran renovación de la novela, tanto en forma como en contenido. Esta renovación está encabezada por autores como Marcel Proust, Franz Kafka y James Joyce.

  • Marcel Proust: su obra más relevante es En busca del tiempo perdido. Son siete novelas en las que analiza psicológicamente a un grupo de personajes de la alta sociedad.
  • Franz Kafka: expresa la angustia del ser humano y el sinsentido de las relaciones humanas. Sus principales obras son: La metamorfosis y El proceso.
  • James Joyce: su obra más representativa es Ulises, que es una traslación de la Odisea, epopeya clásica de Homero, al Dublín de la época. Destaca por su lenguaje transgresor y la introducción de fórmulas pertenecientes a otros géneros literarios.

La novela novecentista

La novela novecentista se caracteriza por el lirismo descriptivo y la presencia de elementos ensayísticos. En ella, lo fundamental no es la acción, sino la reflexión sobre el tema y la descripción de personajes y ambientes. Los novelistas más relevantes de la Generación del 14 son Gabriel Miró, con sus novelas de carácter lírico (El obispo leproso), y Ramón Pérez de Ayala, que evoluciona desde el Realismo de sus primeras novelas hasta el simbolismo en obras como Belarmino y Apolonio. Debemos hacer también mención de Ramón Gómez de la Serna, creador de sus famosísimas greguerías.

El ensayo novecentista

Destacamos dentro de este género al autor José Ortega y Gasset, que reflexiona profundamente en los autores de la Generación del 27 y respaldó la influencia de las vanguardias, ya que defiende la originalidad, la ausencia de lo sentimental y lo antirrealista.

La Generación del 27

Este grupo de autores que surge en los años 20 recibe dicho nombre fruto de su reunión en 1927 para conmemorar el tricentenario de la muerte de Luis de Góngora. Admiraron la poesía de Juan Ramón Jiménez, sin embargo, no se conformaron con imitar este modelo. Dentro de los autores destacados en esta generación están: Federico García Lorca, Rafael Alberti, Luis Cernuda, Jorge Guillén, Pedro Salinas, Dámaso Alonso, Gerardo Diego y Vicente Aleixandre.

Federico García Lorca

Lorca nació y murió en Granada. En la Residencia de Estudiantes de Madrid entró en contacto con gran parte de los autores de su generación. Viajó a Nueva York y allí compuso poemas que se publicaron después de su muerte. En 1936 muere fusilado por sus ideas políticas. La poesía de Lorca está separada por dos etapas:

  • Primera etapa: desarrolla una poesía popular donde integra temas propios de su lenguaje literal: el deseo, la rebeldía y la muerte, entre otros temas. Destacamos en este periodo obras como: Poema del cante jondo o Romancero gitano.
  • Segunda etapa: esta etapa se caracteriza por la influencia de los movimientos de vanguardia, especialmente el surrealismo. En su viaje a Nueva York, el poeta desea representar temas como la miseria, el hambre y la injusticia social. Para ello utiliza el verso libre y el uso de imágenes surrealistas. Estos poemas tenían la capacidad de sugerir y transmitir emociones, y fueron publicados póstumamente.

Rafael Alberti

En la obra de Rafael Alberti destacamos dos títulos: Marinero en tierra, que sigue una corriente neopopularista y que aborda temas como la nostalgia, la infancia o el recuerdo, y Sobre los ángeles, en el que expresa con técnica surrealista su angustia y su desorientación.

Jorge Guillén

Es el máximo representante de la poesía pura heredada de Juan Ramón Jiménez. Dentro de su obra destacamos tres títulos:

  • Cántico: son poemas que exaltan la felicidad de estar vivo. El poeta emplea bellas imágenes que sugieren luminosidad y perfección.
  • Clamor: Guillén toma conciencia de la temporalidad y da entrada a los elementos negativos de la historia: la miseria, la guerra, el dolor, la muerte...
  • Homenaje: Guillén exalta a personas destacadas del mundo de las artes y las ciencias usando las técnicas del monólogo dramático y del retrato.

Realismo

Movimiento literario de la segunda mitad del siglo XIX de origen francés. Su desarrollo es paralelo al desarrollo industrial (consolidación de la burguesía y del proletariado). Rechaza el sentimiento y lo imaginativo del Romanticismo. Impuso una visión objetiva de la realidad. Su intención no es evadirse de la realidad como los románticos, sino observarla y tratarla con intención crítica.

  • Género predominante: la novela. Es el género preferido por el público y es el marco adecuado para la descripción objetiva o fiel de la realidad.
  • Presencia crítica del autor a través del narrador.
  • Preferencia por el narrador omnisciente.
  • Adecuación del habla de los personajes a su condición social.

Entradas relacionadas: