Manifestaciones Comunes de Enfermedades: Síntomas, Diagnóstico y Exploración Clínica

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Manifestaciones Comunes de Enfermedades: Síntomas, Diagnóstico y Exploración Clínica

Síntomas Comunes

A continuación, se describen algunos de los síntomas más frecuentes que se presentan en la práctica clínica:

Vómito

El vómito o emesis es la salida repentina del contenido del estómago al exterior a través de la boca. Por lo general, viene precedido por náuseas y mareo. Si son repetidos, pueden causar deshidratación y pérdida de electrolitos. Lo causan las enfermedades digestivas, muchas infecciones -sobre todo las infantiles-, ciertos medicamentos y otras enfermedades como la bulimia y la anorexia nerviosa, etc.

Disnea

La disnea es la sensación de dificultad para respirar y de falta de aire. Puede tener distintos orígenes: trastornos de las vías respiratorias, trastornos de los pulmones, alteraciones psíquicas -la ansiedad intensa o la crisis de pánico-, o el simple esfuerzo físico más allá de lo que se está acostumbrado. Conviene citar algunos términos afines a la disnea y muy utilizados en la atención médica:

  • Taquipnea: Es una frecuencia respiratoria por encima de los límites normales.
  • Apnea: Es la falta de respiraciones. Puede darse transitoriamente en ciertas enfermedades.
  • Ortopnea: Es la disnea que se sufre al estar acostado y que se alivia al incorporarse.

Palpitaciones

Las palpitaciones son la sensación de notar los latidos cardíacos propios. Se describen como sacudidas o golpes en el pecho o como saltos del corazón. Para algunas personas, la sensación es muy molesta. En la mayoría de los casos, las palpitaciones aparecen con la ansiedad, la fiebre, la anemia u otras alteraciones leves, pero también pueden ser consecuencia o síntoma de enfermedad cardíaca.

Mareo

El mareo es un estado de desasosiego, con malestar general, palidez, náuseas y vómitos, descenso de la tensión arterial, sudor frío, flacidez y apatía o inquietud. Entre sus causas están los movimientos bruscos y continuados, tanto de aceleración y frenada como de giro: viajes en coche, en avión o en barco o simplemente en la noria o el tiovivo. También marea la discordancia entre las sensaciones recogidas por la vista y por el órgano del equilibrio. Otro grupo de causas están relacionadas con la estimulación del sistema nervioso vegetativo por impresiones muy desagradables, sea por olores, por imágenes o por emociones.

Dolor

El dolor es una sensación de molestia intensa, una experiencia desagradable con afectación emocional, que generalmente indica que se está sufriendo alguna lesión en los tejidos. Millones de personas en nuestro país sufren diariamente dolor, con unos costes enormes en sufrimiento, en pérdidas de jornadas de trabajo, en gastos por atenciones médicas y en incapacidades laborales. El tratamiento correcto del dolor contribuye a reducir todos estos problemas y, por esta razón, aliviar el dolor es uno de los objetivos fundamentales de los profesionales sanitarios.

Sus variantes más corrientes son la cefalea, el dolor lumbar, los dolores musculares, los dolores articulares, el dolor de estómago y el dolor premenstrual. También se puede clasificar, según su duración, en dolor agudo y dolor crónico.

  • Dolor agudo: Se padece poco después de haber sufrido una lesión. Protege a la persona porque le avisa de que su salud o su integridad están en peligro. Pero una vez que la persona ha sido atendida por los profesionales sanitarios, tiene poco sentido continuar soportando el dolor, porque en sí mismo no colabora a la recuperación.
  • Dolor crónico: Es un dolor que persiste durante meses o años. Es diferente del dolor agudo, porque convivir con un dolor intenso y repetido altera la manera de vivir de la persona y afecta a su calidad de vida. Por eso es importante aliviar su dolor cuanto antes mejor, pues cuanto más tiempo se tarde en abordarlo, más difícil será reducirlo o eliminarlo.

Cualquier dolor tiene un componente emocional y, por tanto, propio de cada uno -por eso dos personas con una lesión similar pueden sentir dolores de intensidad diferente-, pero la subjetividad del dolor no significa que no se puedan medir su intensidad o sus cualidades. Al contrario, los profesionales sanitarios pueden y deben evaluar el dolor a menudo, porque aliviarlo o eliminarlo mejorará muchísimo el bienestar de la persona atendida.

Diagnóstico y Exploración Clínica

Las diferentes manifestaciones de la enfermedad de una persona se describen en su conjunto dando lugar a la clínica. La clínica o cuadro clínico está formada por el conjunto de signos y síntomas que se presentan en una enfermedad. El diagnóstico consiste en determinar cuál es la enfermedad, síndrome u otra alteración de la salud que la persona presenta.

Anamnesis

La atención a un problema de salud se inicia con una entrevista o anamnesis. La anamnesis está constituida por toda la información clínica de una persona, obtenida en una consulta médica.

Exploración Clínica

La exploración clínica la realiza el o la profesional, utilizando las manos o pequeños aparatos, directamente sobre el cuerpo de la persona. La exploración permite la detección de signos de la enfermedad, relacionados con los síntomas descritos en la entrevista. Mediante la exploración clínica se confirman algunos de los datos que ya se han obtenido, se incorporan nuevas informaciones y se descartan o valoran posibles complicaciones. Se lleva a cabo mediante:

  • Inspección: Consiste en observar detenidamente al paciente, tanto en conjunto como en los pequeños detalles.
  • Palpación: Significa tocar, con una mano o con las dos, diferentes partes del cuerpo del paciente, para apreciar deformaciones, variaciones en la medida de los órganos o dolores.
  • Percusión: El facultativo o facultativa golpea con las yemas de los dedos sobre diferentes partes del cuerpo, en particular sobre el tórax y el abdomen. El ruido es diferente si debajo del lugar percutido hay aire, un órgano macizo o una mezcla de los dos. También se puede percutir con un martillo sobre diferentes tendones para explorar los reflejos nerviosos.
  • Auscultación: Significa escuchar los sonidos producidos en el interior del cuerpo, con la ayuda de un fonendoscopio o estetoscopio. Las auscultaciones más habituales son la cardíaca, la respiratoria y la abdominal.

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