Francisco Salzillo: Maestro del Barroco Español
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Francisco Salzillo y Alcaraz: El Maestro del Barroco Español
Francisco Salzillo y Alcaraz (1713-1783) es el escultor barroco más representativo del siglo XVIII español. Asumió la dirección del taller escultórico de su padre con tan solo 20 años. En la escultura, se reveló como un verdadero maestro del color, mostrando la doble condición lograda por todo gran artista: ser "escultor de la pintura o pintor de la escultura".
En el taller trabajaron sus hermanos, además de José López y Roque López, este último, su más afamado discípulo. Con el paso de los años, su obra adquirió gran fama, recibiendo numerosos encargos, no solo en Murcia, sino también en las provincias limítrofes: Alicante, Albacete y Almería. Sus principales patronos fueron las cofradías religiosas, como la de Jesús en Murcia y la de California en Cartagena. El aristócrata Jesualdo Riquelme le encargó su famoso Belén.
El escultor quiso ser enterrado en el convento de Capuchinos, donde falleció en 1783, vistiendo el hábito de San Francisco.
Características de su Obra
- Temática religiosa: Exclusivamente abordó temas religiosos.
- Técnica: Casi exclusivamente empleó la madera policromada.
- Movimiento y expresividad: Sus figuras están dotadas de un gran movimiento y expresividad. La fuerza expresiva se acentúa en el rostro y las manos; es común encontrar la mano izquierda sobre el pecho y la derecha extendida.
- Detalles: Trabajo minucioso del cabello a punta de cincel en estrías muy finas. Los ropajes presentan pliegues abundantes.
- Estilo: Renuncia al dramatismo en favor de una belleza ideal, dotando a las figuras de espiritualidad y misticismo.
Obras Destacadas
En su juventud, terminó varias obras inconclusas de su padre, como Santa Inés (iglesia de Santo Domingo) y San José (Las Claras).
Virgen de las Angustias (1740, Servitas, San Bartolomé, Murcia): Reúne las características del barroco en su composición abierta, con rostros de extraordinaria expresión. Es el único ejemplo de Cristo muerto realizado por el escultor. Cuatro angelitos completan la escena.
Santa Clara y San Francisco (década de 1740, Iglesia del convento de Capuchinas, Murcia): Santa Clara de rodillas, con las manos cruzadas; San Francisco, adorando, con una mano en el pecho y la otra en súplica.
La Verónica (1754): Figura de claro estilo barroco con influencia italiana. La representa de pie, sosteniendo el velo con el rostro de Cristo. Su faz es triste y melancólica.
San Jerónimo Penitente: Semi-arrodillado, en actitud penitente. Sostiene una piedra y un crucifijo. Presenta un impresionante estudio anatómico.
La Dolorosa (1756): Imagen de vestir, con un rostro que expresa profundo dolor y amargura.
Otras obras destacadas son San Antón (ermita de San Antón), San Agustín (convento de las Agustinas), y El medallón de la Virgen de la Leche (Catedral de Murcia).
Pasos Procesionales
Para la cofradía de Jesús Nazareno, realizó: La Oración en el huerto (1752), La caída (1752), La Verónica (1754), La Dolorosa (1756) y La Cena (1763).
La Oración en el huerto es uno de los conjuntos más representativos del barroco español por su calidad y novedad compositiva e iconográfica. La Última Cena muestra la personalidad de cada figura. El éxito de La caída se debe a su composición, expresividad y movimiento.
El Belén Napolitano
Al final de su carrera, Salzillo recibió el encargo de Jesualdo Riquelme para crear un gigantesco Belén (556 figuras en barro cocido, madera, cartón o textiles). Considerado el conjunto belenístico más importante del siglo XVIII, tras su muerte fue terminado por Roque López en 1800.
El Belén Napolitano, con más de 600 figuras (algunas de la casa de Borbón y la colección de Carlos III), mezcla lo cortesano y religioso, lo sofisticado y popular, mostrando la vida cotidiana del siglo XVIII.
En conclusión, Francisco Salzillo es un ejemplo vivo y permanente del estilo barroco español, siendo un fiel representante de la plástica escultórica barroca.