Explorando la Poesía y Prosa de Rubén Darío y Otros Autores: Un Recorrido por el Modernismo y la Literatura Hispanoamericana

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Venus de Rubén Darío: Un Punto de Inflexión en el Modernismo

El soneto Venus, perteneciente a la segunda edición de la obra Azul… de Rubén Darío, escrita en 1888, representa un punto de inflexión en el Modernismo literario al introducir innovaciones rítmicas y métricas significativas. Este poema forma parte de una serie de diez añadidos en la segunda edición, distribuidos en dos secciones: Sonetos áureos y Medallones, consolidando así la posición de Azul… como una obra seminal que inauguró este movimiento literario. Desde el punto de vista estructural, "Venus" sigue un esquema de rima ABBA ABBA CDE CDE, con versos divididos en dos hemistiquios de siete y diez sílabas respectivamente. La composición del soneto se divide en tres partes claramente diferenciadas:

  • El cuarteto inicial establece una atmósfera de nostalgia y melancolía donde el poeta busca consuelo en un jardín sereno y silencioso. Este ambiente prepara el escenario para la introspección y la evocación de sentimientos profundos.
  • El segundo cuarteto introduce la causa de la melancolía del poeta: su amor no correspondido hacia Venus, a quien imagina como una reina celestial. Contrastando con la tranquilidad inicial del jardín, ahora el cielo se expande en una "profunda extensión", creando un contraste entre la oscuridad circundante y la idealización radiante de su amada. Este segmento revela la búsqueda del poeta por elevarse hacia Venus en un intento de encontrar consuelo y satisfacción en su amor idealizado.
  • Los tercetos, que constituyen la tercera parte del soneto, intensifican la emotividad del poema al interpelar directamente a la amada. La descripción de Venus como rubia y luminosa, con "labios de fuego", refuerza la imagen celestial y divina que el poeta le atribuye.

Expresa su deseo de ser transportado a los "siderales éxtasis" donde el amor no conoce límites ni interrupciones, buscando en Venus la realización de sus anhelos más profundos y la salvación de su melancolía. Sin embargo, la última estrofa del soneto marca un cambio dramático. El aire nocturno enfrió los éxtasis celestiales, revelando la distancia y la inalcanzabilidad de su amada. El poeta se enfrenta a la triste realidad de que sus altas expectativas no serán cumplidas, y Venus, desde su lugar en el firmamento, lo observa con "triste mirar". Este final melancólico subraya la imposibilidad del amor idealizado y la inevitabilidad de la decepción. En términos estilísticos y retóricos, Darío utiliza varias técnicas para enfatizar el contraste entre la idealización amorosa y la realidad desilusionante. Las aliteraciones, como el uso de repetición de sonidos consonánticos, y los cultismos enriquecen la poesía, creando un ambiente sensorial y emocionalmente cargado. El poeta juega con los tonos y colores para destacar las diferencias entre la oscuridad terrenal y la luminosidad celestial, lo que es característico del estilo modernista. En resumen, "Venus" es un poema que encapsula las emociones complejas y los temas recurrentes del Modernismo: la búsqueda del ideal, la melancolía del amor no correspondido y la confrontación con la realidad desilusionante. Darío, a través de este soneto, no solo muestra su maestría técnica y su capacidad para crear imágenes evocadoras, sino también su habilidad para capturar la complejidad de las experiencias humanas a través de la poesía.

El Rey Burgués: Crítica a la Sociedad Burguesa en la Obra de Rubén Darío

El fragmento pertenece a un cuento de Rubén Darío, El rey burgués, escrito en 1888 (Azul…). Este cuento es una reflexión irónica sobre el rol de los poetas en la sociedad burguesa. Asimismo, el autor hace una crítica social sobre la concepción del arte para la élite. La creciente modernización producto de la Revolución Industrial y la expansión del capitalismo causa el surgimiento de una nueva élite. Estos burgueses cuentan con dinero, pero no tienen el buen gusto y la cultura que tradicionalmente se le atribuye a la aristocracia. Por tanto, los burgueses que se habían hecho ricos durante el siglo XIX se llenan de símbolos de la alta cultura para enmascarar su desconocimiento acerca del arte y la cultura. Darío pone de manifiesto la hipocresía de esta actitud en este cuento. Por un lado, ilustra el afán de acumulación sin sentido al describir las posesiones del rey por medio de interminables enumeraciones. A través de largos párrafos, Darío da la imagen de un ambiente atiborrado de objetos, sin orden o jerarquía. El único criterio es: "cuanto más, mejor". En este ambiente, el poeta representa el verdadero sentido del arte, más allá de lo puramente ornamental. El rey nunca ha oído hablar de los poetas; incluso para aquellos burgueses que dicen ser grandes mecenas del arte y darle gran importancia, la poesía les es algo desconocido. Luego de escuchar el monólogo del poeta, el rey resuelve darle una ocupación al poeta. Debe activar una caja de música en el jardín que toque una pieza cada vez que pasa alguien, girando una manivela, como si fuera un obrero en una fábrica. Este hecho se puede poner en el contexto de la mecanización derivada de la Revolución Industrial. En el caso de este cuento, la situación es llevada a lo absurdo, ya que el poeta es considerado como un “trabajador del arte”, que vende el producto de su trabajo a cambio de un salario o de comida. Se vuelve a advertir y criticar la noción ornamental del arte nuevamente, porque se le ordena al poeta tocar la caja de música cuando pasa el rey o algún miembro de su corte, para animar el paseo, como música de fondo. Sin embargo, nadie quiere escuchar lo que el poeta tiene para decir, sus reflexiones y expresión original. La conclusión final que da el autor es la inutilidad del arte, su función estética y prescindible para la mentalidad burguesa. Hace una denuncia gremial y personal.

El Sátiro Sordo: Una Fábula Modernista sobre el Rol del Poeta

El fragmento es un cuento de Rubén Darío, El sátiro sordo, escrito en 1888 (Azul…). En este cuento se pueden advertir algunos temas típicos del modernismo hispanoamericano, por ejemplo, los personajes provenientes de la mitología griega clásica, tales como los dioses del Olimpo, los semidioses y los personajes fantásticos como los sátiros y las bacantes. Asimismo, la selección del ambiente (la selva) también expresa cierto exotismo típico de los autores modernistas. En cuanto a la estructura, en función de los personajes y de las acciones, “El sátiro sordo” es casi una fábula, ya que existen animales y personajes mitológicos personificados, con atributos humanos, pero más importante aún es el hecho que Rubén Darío expresa un mensaje o “moraleja” en relación al rol del poeta en la sociedad burguesa. En este sentido, la característica principal del sátiro es la incapacidad de apreciar las cosas que lo rodean, el semidiós Orfeo representa al artista y el burro es la ignorancia, la tozudez y la falta de refinamiento. El cuento ilustra una situación en la que un poeta excelente es dejado de lado por una persona poderosa que no puede apreciar la calidad del arte, tanto por su incapacidad personal como también por oír el consejo de personas tan ignorantes e incapacitadas como él mismo. En conclusión, “El sátiro sordo” puede leerse como una reversión de “El rey burgués”, el carácter moralizante es similar en ambos cuentos. En los dos relatos, el poeta es subestimado por los personajes que detentan el poder, y el autor critica esta actitud de menosprecio al arte, ya que los poetas siempre están presentados positivamente y los poderosos están ridiculizados. En el caso del rey burgués, Darío ridiculiza el afán acumulador de objetos simbólicos de la cultura; en el caso del sátiro sordo, la elección de un personaje siniestro con pies de cabra y torso humano se contrapone a la belleza que representan Orfeo y su arte.

De Invierno: Exotismo y Sensualidad en la Poesía de Rubén Darío

El fragmento es un soneto en versos alejandrinos que pertenece a Rubén Darío, escrito en 1888 (Azul…). El poema muestra uno de los temas preferidos del Modernismo. Una mujer hermosa (“su rostro rosado... como una rosa roja que fuera flor de lis”) y ajena a las preocupaciones de la vida (evasión de la realidad), dispuesta a recibir con alegría a su amante (“su rostro... halagüeño”, “su mirar risueño”), espera en un ambiente donde todo está consagrado al placer (sensualismo). Los objetos que hay en el salón son ornamentales (“jarras”, “biombo”); si tienen alguna utilidad, esa utilidad queda oculta por la belleza (el arte por el arte), de modo que del abrigo se destaca su calidad (“de marta cibelina”), del fuego, su luz y no su calor (“del fuego que brilla”) y de la falda, su origen (“de Alençón”). La belleza se acrecienta por la rareza de esos mismos objetos (lujo y exotismo). En cada elemento, se resaltan varios rasgos que por sí mismo ya lo convertirían en algo extraordinario (rechazo de la mediocridad). Los objetos son hermosos no sólo por ser decorativos, además lo son por su composición (“porcelana”, “seda”) y su procedencia (“China”, “Japón”). No basta que el gato sea de angora, también ha de ser “fino” y “blanco”. Hay un interés en destacar, con esta acumulación de rasgos, que la exquisitez del ambiente es única, la mayor que se puede alcanzar. El salón es el reflejo de la mujer (la mujer como objeto bello, aristocrático, exótico - cosificación); la delicadeza del gato reposando en la falda es la de Carolina poseída por un “dulce sueño”; el brillo del fuego es el del rostro “rosado”; el exotismo de las jarras y el biombo es tan poco vulgar como la aristocracia del rostro de Carolina (“que fuera flor de lis”: la flor de lis es el símbolo de la casa real de Francia).

En la mujer y en el salón, el poeta está recreando un mundo de ensueño, de perfección. La misma actitud de la mujer produce esa sensación de hallarse en un paraíso alejado de las necesidades comunes: “descansa”, mientras la “invade un dulce sueño”, “apelotonada” y “envuelta” como si se recogiera sobre sí misma para que nada perturbe su paz. La primera persona del poema (“entro”, “dejo mi abrigo”) muestra al poeta entrando en un mundo ideal, donde la realidad, simbolizada por la nieve que cae fuera, no tiene cabida. Al dejar el abrigo, el poeta se está desprendiendo del vínculo con la realidad: ya no lo necesita en ese mundo ajeno al dolor, representado por el frío de la calle. El poema refleja ese anhelo de huir de la realidad que los modernistas tomaron de los parnasianos; aquí están los medios para llevar a cabo esa huida: el erotismo (Carolina y su lánguida espera), el lujo (el abrigo “de marta cibelina”, “el fino angora blanco”, “las jarras de porcelana”, “el biombo de seda”), el exotismo (“China”, “Japón”) y el cosmopolitismo (la referencia a París, patria espiritual de los modernistas). Aunque utiliza varias figuras retóricas destacamos la aliteración; se emplea en los versos dedicados a Carolina: en el primero, la aliteración de la “r simple” (“En invernales horas, mirad a Carolina”) concentra la atención en el nombre de la protagonista; en los versos 11º y 12º, la aliteración de la “r” hace sobresalir la belleza de la cara (“voy a besar su rostro, rosado y halagüeño / como una rosa roja que fuera flor de lis”); en el 13º, la aliteración de la “m” y de la “r” (“mírame con su mirar risueño”, unida al políptoton (“mírame... mirar”), muestra la suavidad del despertar, como si se insinuara que ni la nueva presencia puede romper, con una sorpresa brusca o una alegría repentina, la armonía de la habitación.

Yo Persigo una Forma: La Búsqueda del Lenguaje Poético en Rubén Darío

Este poema pertenece a Prosas Profanas (1896) de Rubén Darío, máximo representante y difusor del movimiento Modernista en la literatura española de finales del siglo XIX. Está compuesto por cuatro estrofas, dos cuartetos y dos tercetos. Todos sus versos son alejandrinos (14 sílabas) y riman de manera consonante: ABBA ABBA CCD EEE. En la primera estrofa del poema, el yo poético manifiesta su anhelo fracasado de encontrar una representación, una forma, un código simbólico, un nuevo lenguaje que tenga relación con “su estilo”. En la segunda estrofa, describe a través de metáforas el hallazgo que pretende y la sensación de tranquilidad que le aportaría este descubrimiento a su alma. En el primer terceto, expresa su incapacidad de verbalizarlo, que se queda en el inicio del sonido de una flauta y en el final del discurrir de un sueño. Finalmente, en el segundo terceto, se refiere al dolor (el llanto) que siente por la imposibilidad de alcanzar su objetivo y a la interrogación (la gran pregunta) de cómo lograr encontrar lo buscado. Prosas profanas supone un intento de continuar las innovaciones métricas y de renovación del lenguaje poético ya esbozadas en su primer libro, Azul…. Todas estas novedades podemos observarlas en este poema:

  • Evocación de un mundo propio exótico, pagano y refinado (cisne blanco, Venus de Milo, blanco peristilo, visión de una Diosa) como manera de afrontar la vida cotidiana, gris y ordinaria.
  • Inclinación por el lenguaje simbólico, por lo aristocrático, lo caballeresco y lo clásico (bella durmiente, chorro de la fuente, barca del sueño, ave de la luna).
  • Búsqueda de efectos sensoriales (adjetivación profusa: verdes palmas, abrazo imposible, iniciación melódica, cisne blanco...) y de musicalidad (aliteraciones: el ave de la luna sobre un lago tranquilo; rima, ritmo...).
  • Utilización del símbolo como medio de expresión de la realidad, clara influencia de dos orientaciones literarias procedentes de Francia: parnasianismo y simbolismo.

En cuanto a figuras retóricas encontramos:

  • Botón de pensamiento que busca ser una rosa: metáfora que utiliza la voz poética para referirse a la forma buscada y que no puede expresar, que la vincula con la razón y con el pensamiento, aunque se le escapa precisamente por su carácter irracional.
  • Se anuncia con un beso que en mis labios se posa / Al abrazo imposible de la Venus de Milo: personificación de la forma buscada (figura de estatua); y una metáfora que hace referencia al abrazo "imposible" de la Venus.
  • Los astros me han predicho la visión de la Diosa: Personificación que se relaciona con la imagen anterior de Venus.
  • En mi alma reposa la luz como reposa: hipérbaton por la alteración del orden normal de la oración, y un encabalgamiento abrupto por quedar el verso sin sentido completo. Además, se observa una metáfora (la luz) para referirse a la sensación de luminosidad del alma del poeta con el posible hallazgo de la forma que busca.
  • Como reposa el ave de la luna sobre un lago tranquilo: símil que compara el reposo de su alma con la tranquilidad del reflejo de la luna. Una vez establecida la comparación, "el ave de la luna" constituye una metáfora.
  • La palabra que huye: Personificación de la forma buscada, que no se deja atrapar.
  • Iniciación melódica que de la flauta fluye / y la barca del sueño que en el espacio boga: Metáforas que vuelven a referirse a la forma buscada, inatrapable como la melodía de la flauta o el remar de una barca del sueño.
  • El sollozo continuo del chorro de la fuente: metáfora que alude al llanto ante la impotencia sufrida por no acceder al lenguaje que le permita expresar lo que el poeta siente.
  • El cuello del gran cisne blanco que me interroga: El símbolo del cisne, uno de los más característicos de su autor, reúne el encanto de lo aristocrático, caballeresco, legendario... lo ideal, que con su curvatura se constituye en signo de interrogación.

Comentarios Reales de los Incas: La Función del Inca Garcilaso como Intérprete Cultural

El fragmento pertenece a la obra Comentarios reales de los incas escrita por el Inca Garcilaso de la Vega. Esta obra es una crónica histórica y cultural que ofrece una perspectiva única sobre la civilización inca desde la óptica de un mestizo, hijo de una princesa inca y un conquistador español. El texto se encuentra en el "Proemio al lector" de la primera parte de los Comentarios reales, donde Garcilaso expresa su intención de narrar la historia de los incas con veracidad y detalle, basándose tanto en su propio conocimiento como en las fuentes españolas. La expresión subrayada, "servirles de comento y glosa, y de intérprete en muchos vocablos indios", refleja la función que el autor se asigna en su obra. "Comento y glosa" implica que Garcilaso no solo narra hechos, sino que también los explica y clarifica, añadiendo interpretaciones y correcciones a las crónicas españolas. Su objetivo es enriquecer la narrativa histórica con su conocimiento personal y cultural, brindando una perspectiva más completa y precisa de la civilización inca. Al decir que actúa como "intérprete en muchos vocablos indios", Garcilaso se refiere a su papel de traductor cultural. Él se encarga de explicar términos y conceptos de la lengua y cultura quechua que podrían ser desconocidos o malentendidos por los cronistas españoles. De esta manera, no solo traduce las palabras, sino que también transmite el contexto cultural y el significado profundo detrás de ellas, ayudando a los lectores europeos a comprender mejor la realidad incaica. Más detalladamente:

  • Comento: En este contexto, hace referencia a la tarea de comentar o explicar el contenido de las crónicas españolas, proporcionando aclaraciones y correcciones necesarias. Garcilaso no se limita a reproducir lo que otros han escrito, sino que añade su propia interpretación y conocimientos para enriquecer y corregir la información existente.
  • Glosa: Se refiere a la práctica de añadir explicaciones o anotaciones a un texto para hacerlo más comprensible. Garcilaso de la Vega actúa como un glosador que desentraña y clarifica las crónicas, especialmente en aspectos que los cronistas españoles podrían no haber entendido completamente debido a las diferencias culturales y lingüísticas.
  • Intérprete en muchos vocablos indios: Garcilaso se posiciona como un traductor cultural que puede explicar términos y conceptos de la lengua quechua y la cultura incaica a un público que no está familiarizado con ellos. Esta función es crucial, ya que muchas palabras y conceptos indígenas no tienen equivalentes directos en español, lo que puede llevar a malentendidos o a una comprensión superficial de la realidad incaica.
  • Vocablos indios: Hace referencia a los términos específicos del idioma y la cultura quechua que Garcilaso traduce y explica. Al hacerlo, no solo traduce las palabras, sino que también transmite el contexto cultural y social que les da significado, algo que los cronistas españoles a menudo pasaban por alto o malinterpretaban.

En este contexto, Garcilaso se presenta como un mediador entre dos mundos, utilizando su conocimiento bicultural para corregir malentendidos y ofrecer una visión más equilibrada y auténtica de la historia de los incas. Su obra no solo busca complementar las crónicas españolas, sino también reivindicar y preservar la memoria cultural de su pueblo, proporcionando una narrativa que honra la dignidad y el legado de los incas.


Los federales. El frag pertenece a la obra "El matadero" de Esteban Echeverría, una pieza clave en la lit argentina del s XIX y un contundente alegato contra el régimen de Juan Manuel de Rosas. En este extracto, Echeverría describe cómo los federales han cumplido una de sus tantas promesas, sugiriendo que se trata de alguna acción violenta o represiva. La caracterización de los carniceros como "apóstoles" q propagan la federación "a verga y puñal" es una metáf potente q resalta la brutalidad con la q los seguidores de Rosas imponen su dominio y su ideología. El uso de "a verga y puñal" evoca una imagen de poder ejercido de forma brutal y despiadada. La verga, símbolo fálico de autoridad y control, y el puñal, emblema de violencia y muerte, se combinan para subrayar la naturaleza violenta del régimen. La expresión "no es difícil imaginarse qué federación saldría de sus cabezas y cuchillas" es una crítica mordaz a la moral y la inteligencia de estos carniceros, insinuando que un sistema nacido de la brutalidad solo puede perpetuar la violencia y la opresión. Este fragm se sitúa en la 1era parte del relato, donde Echeverría describe el matadero y a sus brutales protagonistas. Esta sección es crucial, ya q establece el tono de crítica q domina toda la obra. Al situar a los carniceros como representantes de la federación, Echeverría denuncia la barbarie y la falta de civilización del régimen de Rosas, equiparando la violencia política con la violencia física q ocurre en el matadero. Esta escena no solo sirve para criticar el gobierno de Rosas, sino q tb es una reflexión sobre el estado de la sociedad argentina de la época, marcada por la represión y la intolerancia. La intención de Echeverría es múltiple. Por un lado, busca criticar de manera directa al régimen rosista, mostrando cómo la violencia y la represión son la norma bajo su gobierno. Por otro lado, el autor pretende exponer la dicotomía entre civilización y barbarie, un tema recurrente en la literatura argentina. Al presentar a los carniceros como los promotores de la federación, Echeverría sugiere q la barbarie es intrínseca al sistema político que representan. Además, el matadero, con su atmósfera de muerte y descomposición, sirve como una metáfora del país bajo el yugo de Rosas, donde la vida humana tiene tan poco valor como la de los animales sacrificados. En resum, este pasaje es una poderosa denuncia de la brutalidad y la violencia del régimen de Rosas y una reflexión sobre la naturaleza del poder y la barbarie en la Argentina del s XIX. Echeverría utiliza un leng cargado de simbolismo para destacar la necesidad de un cambio hacia una sociedad más civilizada y justa. 


Mueran, vivan. El frag pertenece a "El matadero" de Esteban Echeverría, una obra cumbre de la literatura argentina del siglo XIX y una poderosa crítica al régimen de Juan Manuel de Rosas. En este pasaje, el autor retrata al joven unitario como un mártir inocente y símbolo de resistencia frente a la brutalidad y la injusticia del poder establecido. La frase "¡Mueran! ¡Vivan!" que corean los espectadores refleja la polarización y la violencia que caracterizaban a la sociedad bajo el federalismo rosista. El joven unitario, descrito como "infeliz joven", es arrastrado hacia el "banco del tormento" entre insultos y empujones, una imagen que evoca las escenas de la Pasión de Cristo. Esta comparación simbólica subraya la injusticia y el sufrimiento al que es sometido el personaje por su oposición ideológica al régimen. Su juventud y su vulnerabilidad frente a la multitud enardecida contrastan con la ferocidad de sus captores, quienes actúan bajo la consigna del federalismo, representado por los carniceros del matadero. A través del joven unitario, Echeverría critica no solo la represión política y social de Rosas, sino también la pérdida de valores humanos y civilizatorios en una sociedad dominada por la violencia y la intolerancia. El relato se convierte así en una denuncia contundente de los abusos de poder y una reflexión sobre la necesidad de defender los derechos individuales y las libertades democráticas frente a la opresión autoritaria. La figura del joven unitario perdura como un símbolo trágico pero valiente de la lucha por la dignidad y la justicia en tiempos oscuros de la historia argentina.


Allí está silenciosa ella. Este frag pertenece a la obra de Esteban Echeverría, La cautiva. El personaje que aparece en este frag es el de María. En las primeras líneas del frag, María es descrita como "silenciosa" y "tímida doncella", lo que sugiere una imagen de fragilidad y reserva. Esta desc evoca la figura romántica de la mujer idealizada, vulnerable y gentil, que contrasta marcadamente con la violencia del contexto en el que se encuentra. El uso de adjetivos como "silenciosa" y "tímida" refuerza la idea de una persona retraída y pacífica, sumida en un entorno hostil que exacerba su indefensión aparente. La acción de M, contradice esta primera impresión de pasividad. Se inclina hacia el cautivo y, con un gesto íntimo y cuidadoso, "besa su entreabierta boca, / cual si dudara le toca / por ver si respira aún". Este acto de ternura y cuidado revela una profunda conexión emocional y un intenso deseo de confirmar la vida en medio de la muerte y la desolación. El beso es un gesto de amor y esperanza, pero también de desesperación, en un intento casi ritual de insuflar vida y comprobar la existencia de su ser amado. La desc de las ataduras "que sus carnes roen duras" añade una dimensión de sufrimiento físico que subraya la brutalidad de la situación. Las ataduras no solo restringen, sino que también infligen dolor, reflejando la opresión y la violencia que enfrentan los cautivos. La repetición del verbo "corta" en "corta, corta velozmente" enfatiza la urgencia y la determinación de María. En este punto, su carácter tímido se transforma en una fuerza resoluta, dispuesta a actuar con rapidez y eficacia para liberar al cautivo. 


El "puñal obediente" que utiliza M es descrito como "teñido en sangre común", lo que sugiere una conexión más profunda entre los cautivos y la compartida experiencia de sufrimiento y lucha. La sangre aquí no solo simboliza el dolor y el sacrificio, sino también un vínculo común y una solidaridad en la adversidad. La utilización del puñal es una acción que desafía la percepción inicial de María como una figura pasiva, revelando su capacidad de enfrentar la violencia y tomar medidas decisivas para asegurar la libertad. El frag utiliza un lenguaje poético rico en imágenes y simbolismos. El símil "como tímida doncella" y la comparación con la acción de besar y tocar para comprobar si "respira aún" refuerzan la dualidad de la protagonista, capaz de combinar una delicadeza extrema con una fuerza y resolución inesperadas. La repetición de palabras y el ritmo del verso octosílabo contribuyen a la intensidad emocional de la escena, creando una sensación de inmediatez y urgencia que envuelve al lector. En resumen, este fragmento de "La cautiva" destaca la complejidad del personaje de María, quien encarna la dualidad entre fragilidad y fortaleza, ternura y determinación. Echeverría logra capturar la esencia de una mujer que, en medio de la desesperación, encuentra el coraje para actuar con rapidez y eficacia en un esfuerzo por liberar a su esposo. La escena es una poderosa representación de la lucha por la libertad y la resistencia frente a la opresión, temas que resuenan profundamente en el contexto del romanticismo argentino y su reflexión sobre la identidad y la libertad en un territorio en conflicto.


Musa traviesa. Este poema pertenece a la obra Ismaelillo (1882) escrita por José Martí. En este poemario, Marti deviene maestro de su niño, pero su acción transformadora a través del lenguaje va mucho más allá, hasta la totalidad de hijos e hijas de su Patria, hacia el pueblo de Cuba en general. Tal es la trascendencia de Ismaelillo, el regalo más grande q un padre puede dar a su hijo. La ausencia del ser querido, q le afecta tanto, se expresa en el poemario a través de la nostalgia, en la descr física de un niño que al ser tan pequeño no posee aún caracts morales q lo definan. En este frag, JM muestra su habilidad para fusionar lo terrenal y lo espiritual. Es un canto a la inspiración poética personificada como una musa juguetona y enérgica. Martí comienza describiendo a su musa como un "diablillo con alas de ángel", sugiriendo una dualidad entre la travesura y la divinidad que caracteriza su proceso creativo. Esta musa no solo inspira al poeta en sus sueños más prof, sino que lo lleva a cabalgar por vastos territorios imaginarios, desde nubes rosadas hasta profundos mares, y participar en escenas grandiosas como bodas celestiales y talleres de luz. El poema está estructurado en versos libres q fluyen con naturalidad, reflejando la espontaneidad y la intensidad emocional del autor. Martí emplea imágenes vibrantes y sensoriales para ilustrar el mundo interior de su inspiración: la luz madre que transforma la vida oscura en radiante, y los antros que se convierten en nidos de ángeles bajo su mirada. Esta metamorfosis poética se complementa con el contraste entre la profunda seriedad de los sueños y la exuberancia jubilosa al contar sus experiencias en papel amarillo, inundado por un gozo grave y enérgico. El poeta utiliza una rica variedad de recursos retóricos para intensificar el impacto del poema. Las aliter y las metáf evocadoras, como las alas de oro de mariposas tras un combate, o la risa q bulle en su seno como en una taza de ónice árabe, reflejan la alegría y la vitalidad q la musa infunde en su proceso creativo. Además, la figura del hijo, Ismaelillo, evoca un sentido de continuidad y renovación, donde la poesía y la vida se entrelazan en una danza perpetua de creación y recreación. En concl, "MS" es un poema que captura la esencia misma del proceso creativo de JM donde la musa se convierte en una fuerza dinámica que transforma la realidad cotidiana en un mundo de belleza y significado. A través de su lenguaje vivaz y su imaginería poderosa, Martí celebra la pasión y la magia de la poesía como un acto de libertad y de conexión con lo divino y lo humano


No música tenaz. Este frag pertenece a “Versos libres” (1868-1878) escrito por José Martí. Versos Libres es una obra lírica que pertenece a la segunda época de Marti en los años 80, afincado en Nueva York. Todos los poemas mantienen una clara unidad, el poeta monologa en soledad y mantiene exacerbadas sus íntimas tensiones. El tema central de esta obra es la libertad en su más amplia dimensión, para Marti la libertad es un concepto universal en su aplicación, un valor irrenunciable de la condición humana. Exalta esta libertad en dos vertientes: En cuanto concierne al hombre como tal de modo absoluto. La poesía como el más noble quehacer del individuo como creador. Su afán de libertad es tanto humano como estético, así incorpora en su estilo. El poema expresa un fuerte rechazo hacia la idea celestial y la necesidad de vivir una existencia auténtica en la tierra. Martí utiliza imágenes intensas, como la palmera que abre su cáliz verde al aire puro, para simbolizar la conexión con la naturaleza. La referencia a la casa en tierra ajena sugiere un sentimiento de desarraigo y falta de pertenencia. La metáfora del Cristo roto y la labor constante del poeta para reconstruirse resaltan la lucha interna y la confrontación con un entorno hostil. La mención de la cueva humeante y el jardín infernal sugiere un viaje a las profundidades de la existencia, donde se enfrenta a las llagas y la quema de los leños escaldados, transmitiendo una experiencia tormentosa. La última línea, "No, música tenaz, me hables del cielo!", enfatiza la negativa del poeta a ser consolado por ideas celestiales y su compromiso con la realidad terrenal. En resumen, este frag refleja la complejidad de la búsqueda de significado y la resistencia a las nociones divinas, mientras el poeta se enfrenta a las adversidades de la vida y trabaja incansablemente por su propia reconstrucción. 


Hierro. Ganado tengo el pan. Este frag pertenece a la obra Versos libres (1868-1878)  de José Martí. es una poderosa meditación sobre la lucha entre lo material y lo espiritual, la corrupción de la sociedad, y la prof soledad del exilio. Martí, fig fundam en la lucha por la independencia de Cuba, utiliza este poema para expresar sus emociones y pensamientos más íntimos, sin seguir un esquema métrico o rítmico fijo, reflejando así la libertad formal caract de esta colección. Martí utiliza el encabalgamiento, donde una idea o frase se extiende más allá del final del verso, fluyendo hacia el siguiente. Esto crea una continuidad y un ritmo más natural y menos fragmentado. El poema refleja una dualidad entre el campo, que es presentado como un lugar de alivio y paz, y la ciudad, q simboliza la opresión y la exacerbación de las penas del hablante. Esta oposición se utiliza para contrastar la pureza y la corrupción, la tranquilidad y el conflicto. Desde el inicio, el poema establece una dicotomía entre la subsistencia material y la creación artística: "Ganado tengo el pan: hágase el verso,". Con esta declaración, Martí sugiere q, una vez aseguradas las necesidades básicas, se puede dedicar al noble arte de la poesía. No obstante, esta actividad poética no está exenta de sus propias complicaciones, pues la mano del poeta, q antes se había ocupado de cuestiones mundanas y matemáticas, ahora se enfrenta al desafío de expresar lo inefable. Critica duramente la adulación a los poderosos, denunciando la corrupción y la falta de integridad moral en la sociedad, y expresa su desdén por la superficialidad y el materialismo, evidenciado en versos como ";Oh, estas damas de muestra! ¡Oh, estas copas / De carne!". El dolor de la soledad y el exilio son temas recurrentes. Martí, al decir "Muero de soledad, de amor me muero!" expresa la angustia de vivir lejos de su patria y el sufrimiento que conlleva. La lucha interna del poeta y su búsqueda de sentido en un mundo sin dirección se hacen evidentes en su desesperación y su sensación de inutilidad. A pesar de la adversidad, Martí se aferra a un idealismo inquebrantable, viendo en el sufrimiento una preparación para alcanzar ideales superiores: "A sus mejores / Hijos desgracias da Naturaleza:". El poema utiliza metáf poderosas y un lenguaje apasionado para expresar la intensidad de sus emociones y su lucha por un mundo más justo y luminoso. En resumen, "Ganado tengo el pan: hágase el verso" es una obra q combina la crítica social con la expresión personal, y es un testimonio del compromiso de Martí con la justicia y la verdad.


Yo soy un hombre sincero. El frag  pertenece a la obra "Versos sencillos" (1891) de José Martí, un influyente poeta, ensayista y líder político cubano. Este poema refleja varios rasgos distintivos de su estilo y pensamiento. La estrofa está marcada por una notable sencillez y honestidad, características fundamentales de la poesía de Martí. Utiliza un lenguaje claro y directo que manifiesta su deseo de ser percibido como una persona sincera. La referencia a "donde crece la palma" es una evocación de sus raíces cubanas; la palma es un símbolo nacional que enfatiza la conexión profunda del autor con su tierra natal. El deseo de "echar mis versos del alma" indica la necesidad de Martí de expresar sus sentimientos y pensamientos más profundos a través de la poesía antes de su muerte. Este anhelo no solo muestra la urgencia de la expresión, sino también su compromiso con la autenticidad y la trascendencia. La mención de la muerte añade una dimensión de urgencia y eternidad a su obra, sugiriendo que busca dejar un legado duradero a través de sus palabras. La trayectoria vital y literaria de José Martí está intrínsecamente vinculada a su lucha por la independencia de Cuba y su defensa de los derechos humanos. Su vida estuvo marcada por el exilio y el sacrificio en nombre de la libertad de su patria, lo cual se refleja profundamente en su obra literaria. Martí vivió gran parte de su vida fuera de Cuba, lo que influyó en su escritura, cargada de nostalgia y pasión por su país. En "Versos sencillos", Martí adopta un estilo que, aunque accesible y simple en apariencia, es profundo en su contenido y refleja su deseo de comunicarse directamente con su audiencia. La estrofa expresa su amor por Cuba y su compromiso con la justicia y la libertad, subrayando su intención de dejar un impacto perdurable a través de su poesía.

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