Triunfo en el Mundo Espiritual: El Poder de la Cruz en Cristo JesúsJesucristo murió en la cruz del calvario y resucitó de entre los muertos, ganando la victoria sobre toda fuerza oscura de las tinieblas, o poderes espirituales de maldad. Escrito está: “y mediante el cual creéis en Dios, quién le resucitó de los muertos y le ha dado gloria, para que vuestras fe y esperanza sean en Dios”, (1 Pedro 1:21). “Anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz”, (Colosenses 2:14-15) El triunfo que obtuvo Cristo a través de su muerte y resurrección, es la victoria de todo aquel que cree en Jesucristo como su salvador, y reconoce que el poder divino que levantó de la muerte a Jesús es aquel que nos puede dar el triunfo sobre cualquier enemigo oculto, físico, o espiritual; El triunfo sobre cualquier dificultad, o problema; El triunfo sobre cualquier maldición, o ciclo negativo de fracasos continuos. Vencer, mediante, la muerte y resurrección de Cristo Jesús, implica, ser libre de toda cautividad mental, espiritual y material. Hay que tener en cuenta, que estamos bajo la gracia, y es por la misericordia de Dios que somos parte del reino de los cielos. Las Escrituras bíblicas, lo confirman: “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe”, (Efesios 2:8)…“Pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús”, (Gálatas 3:26). Dios, a través de Jesús quiere enseñarnos que no es por martirizarnos el cuerpo, que obtenemos redención, es por tener fe en Dios. Cuando, creemos que a través de la cruz de Cristo, ya somos libres de la condenación eterna, y bajo su gracia divina somos hijos de Dios ya hay victoria en los cielos, porque un alma más se ha convertido al reino de los cielos. Vamos a alcanzar todas las riquezas del reino de los cielos, y la salvación eterna, por tener fe en Cristo. Pero, sobre todas las cosas aceptarlo como nuestro señor y salvador. “que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación”, (Romanos 10:9-10)… “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios”, ( San Juan 1:12-13) … “Pues la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado Porque no hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los que le invocan; porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo”, (Romanos 10:11-13). En la historia, antiguamente la cruz era símbolo de maldición. Quiere decir, que si Cristo murió por nosotros, y resucitó de entre los muertos para sujetar a Satanás, y toda fuerza oscura del mal... nosotros, no tenemos por qué vivir una vida enclaustrada en la aflicción, y la esclavitud. Dios, quiere traer a las vidas de sus hijos paz, amor y sobre todas las cosas libertad. La LIBERTAD plena en Cristo, rompe cadenas de esclavitud que por años han invadido nuestras almas de dolor, y tristeza. El poder divino que trajo victoria a Jesús sobre Satanás, y toda potestad, y huésped espiritual de maldad, es el mismo poder que Dios utiliza para transformar, restaurar y traer bendición a nuestras vidas. Porque escrito está: “Y el Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros”, (Romanos 16:20). La CruzSu origen se refiere al método de ejecución de Jesucristo, el que para los cristianos es un árbol de salvación. Algunas interpretaciones místicas interpretan que la porción vertical representa la divinidad de Jesús y la horizontal su humanidad. Las palabras «cruz» y «crucifijo» (‘fijado a la cruz’, una cruz con la imagen de Cristo en ella) provienen de las derivaciones del verbo latino cruciare, que significa ‘torturar’. Debemos apropiarnos, del poder de la cruz, y del triunfo de Jesucristo al morir y resucitar de entre los muertos ganando la victoria sobre la muerte, y las maldiciones. Porque escrito está: “Y Dios, que levantó al Señor, también a nosotros nos levantará con su poder”, (1 Corintios 6:14). Historia del uso de la cruz como símbolo.La cruz cristiana es el símbolo religioso más popular en la cristiandad. Su forma varía entre diferentes comunidades cristianas. En la Iglesia católica es una línea vertical atravesada en su parte superior por una línea horizontal (cruz latina) ( ) En la Iglesia Ortodoxa predomina la cruz de ocho brazos ( ) En la cristiandad la cruz representa la victoria de Cristo sobre la muerte y el pecado, ya que según sus creencias gracias a la cruz Él venció a la muerte en sí misma y rescató a la humanidad de la condenación eterna. Si se estudia teológicamente la historia y el simbolismo que maneja la cruz, hay hechos que comprueban que antiguamente la cruz era símbolo de maldición. Como hijos de Dios, debemos entender que no es la cruz en sí la fuente de nuestra victoria, sino cuando Jesucristo murió en la cruz, y resucitó de entre los muertos inmediatamente hubo triunfo sobre la muerte, la condenación del alma y toda clase maldición. Con la muerte de Jesús en la cruz, se ANULA toda maldición sobre nuestras vidas. Quiere decir, ¡SE CANCELAN! Al morir Jesús en la cruz estamos declarando que el poder oscuro de toda maldición se cancela sobre nuestras vidas, y somos libres por el poder divino de Dios Padre, Hijo, y Espíritu Santo... Por el poder de la resurrección. Ninguna maldición tiene que atarnos ni esclavizarnos, porque, como hijos de Dios, somos libres; En Cristo Jesús, hay redención, vida eterna y triunfo sobre cualquier tempestad o ciclo negativo. En Cristo somos libres, y más que vencedores para vencer y cancelar toda maldición que quiera atar nuestra vida a la muerte eterna, a la pobreza, a la infelicidad; Somos libres, para andar en victoria. Las Escrituras Bíblicas, lo confirman: “Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres”, (San Juan 8:36). “y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”, (San Juan 8:32). La verdad, es Cristo; El maestro Jesús trajo una perspectiva mental diferente a los dogmas religiosas que dominaban el mundo antiguo. “Jesús le dijo: Yo soy el camino, la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí”, (San Juan 14:6). El maestro, nos enseñó que solo a través del amor y de tener un encuentro personal con Dios, es que el hombre alcanza altos niveles de crecimiento espiritual. |