Comunicación Efectiva: Superando Barreras y Mejorando Habilidades Sociales
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Las Barreras en la Comunicación
Las barreras en la comunicación pueden dificultar el proceso comunicativo y deben ser gestionadas para garantizar su efectividad. Existen diferentes tipos de barreras:
- Semánticas: Malentendidos causados por el desconocimiento o mal uso de palabras.
- Psicológicas: La interpretación de los mensajes influenciada por experiencias previas, prejuicios, creencias o inseguridades de la persona.
- Fisiológicas: Dificultades sensoriales o físicas que afectan la percepción del mensaje.
- Físicas: Ruido o interferencias externas (como estímulos auditivos, visuales o ambientales) que dificultan la atención.
- Socioculturales: Diferencias de origen étnico, religión, nivel socioeconómico, costumbres, etc., que pueden generar malentendidos.
Estrategias para Resolver Barreras
- Obtener información previa sobre el grupo o persona con la que se interactúa.
- Observar la retroalimentación para detectar malentendidos.
- Apoyarse en rasgos comunes, no en diferencias.
- Considerar la diversidad como algo natural y distinguir lo tolerable de lo intolerable en conductas o actitudes.
Eliminar o minimizar estas barreras permite mejorar la comunicación y fortalecer las relaciones.
Aplicar el Proceso Comunicativo
La comunicación eficaz requiere controlar la ansiedad y aplicar habilidades sociales como la asertividad, favoreciendo una interacción cómoda para todos. Es esencial perfeccionar la comunicación, prestando atención tanto al contenido como a la comunicación no verbal. Como técnicos, debemos abordar la comunicación con grupos (familias, colectivos, equipos de trabajo, etc.), teniendo claro el objetivo principal de la intervención (informar, convencer, entretener, etc.) y evaluando posteriormente los resultados.
Una Correcta Comunicación Grupal Incluye
- Preparar los contenidos: Elaborar o interiorizar un guion con introducción, desarrollo y conclusión.
- Cuidar la exposición: Apariencia adecuada, volumen claro, uso moderado de audiovisuales, contacto visual, sonrisa discreta y control gestual.
Planificar, practicar y adaptarse al contexto y a las características del público son clave para lograr una comunicación efectiva.
Las Actitudes en las Relaciones de Ayuda
En el trabajo como Técnico o Técnica, las habilidades sociales y de comunicación son fundamentales para establecer relaciones efectivas con los colectivos, niños, familias y el equipo de trabajo. Una actitud profesional adecuada, que transmita empatía y comprensión, es clave para generar confianza y facilitar el trabajo.
Algunas Actitudes Fundamentales para una Buena Relación de Ayuda Incluyen
- Empatía: Ponerse en el lugar del otro.
- Paciencia y respeto: Reconocer y valorar las diferencias, evitando interferir en asuntos privados ajenos a la intervención.
- Asertividad: Expresar nuestras opiniones y necesidades sin generar tensiones.
- Fomento de la creatividad: Valorar las aportaciones de los demás.
Estas actitudes favorecen un ambiente positivo que facilita la intervención y contribuye al desarrollo de los usuarios y del propio equipo.
Técnicas para el Entrenamiento en Habilidades Sociales
Existen diversas técnicas para el entrenamiento en habilidades sociales y la mejora de las habilidades de comunicación, entre las que destacamos:
- Instrucciones: Proporcionan explicaciones claras y concisas para guiar la ejecución de conductas correctas, siendo esenciales a lo largo del entrenamiento para enfocar la atención y reforzar comportamientos adecuados.
- Modelado: Consiste en mostrar una conducta deseada, facilitando el aprendizaje observacional. Es más efectivo cuando el modelo es similar al observador y no es excesivamente perfecto. Además, el modelo debe ser amigable, mostrar conductas en orden de dificultad, y recibir reforzamiento positivo por su comportamiento.
- Ensayo conductual: También conocido como "role playing", permite practicar comportamientos en situaciones simuladas o reales, comenzando con escenarios fáciles y progresando hacia situaciones más complejas.
- Retroalimentación: Proceso de proporcionar información sobre lo que se hizo bien y lo que se puede mejorar, enfocándose en los aspectos positivos y ofreciendo sugerencias claras para mejorar.
- Moldeado: Refuerzo gradual de cada pequeño paso que se acerca a la conducta deseada, comenzando con comportamientos similares y progresivamente dirigiendo el refuerzo hacia los más cercanos al objetivo final.
- Reforzamiento: Aplicación de una consecuencia positiva inmediatamente después de una conducta adecuada, utilizando reforzadores materiales o sociales, siendo los sociales los más efectivos para mejorar la autoestima.