La Chabola: Un cuento canario de los años 60 | Análisis y contexto social
La Chabola: Un cuento canario de los años 60
Análisis y contexto social
El cuento, ambientado en la década de 1960 en Gran Canaria, nos presenta una familia que vive en una chabola construida con materiales reciclados en la costa sur de la isla. La mención de las mareas del Pino, pleamar que ocurre en las primeras semanas de septiembre coincidiendo con la Virgen del Pino, y las construcciones con piedra seca, características de las cuarterías habitadas por los trabajadores del tomate, confirman la época y el lugar.
En este espacio reducido, la familia, compuesta por el matrimonio, sus hijos y la abuela, lleva a cabo sus rutinas diarias. La abuela, cuya salud es delicada, se mantiene aislada y su presencia solo se percibe en las comidas. La familia, aunque incómoda con su presencia, la mantiene alejada de los niños.
El encuentro con lo foráneo
Un personaje singular irrumpe en la escena: un americano que, con escasas líneas de diálogo, transmite mucha información. Su aparición, casi al final del relato, genera incertidumbre en los habitantes de la chabola, quienes no comprenden sus palabras. A pesar de su lenguaje sencillo, parece distante de la realidad que viven. Este extranjero habla en primera persona del plural, representando a la colectividad americana encargada del centro espacial de Canarias (ubicado en Maspalomas) en los años 60. Estas instalaciones, bajo la responsabilidad de la NASA, tenían como cometido el control y seguimiento de satélites de observación de la Tierra.
Contraste social y denuncia
El cuento, publicado en 1964, en plena madurez literaria del autor, refleja su preocupación por los temas sociales. Presenta un conflicto entre dos mundos: la chabola, símbolo de la pobreza, frente al satélite, representación del progreso tecnológico; la familia trabajadora frente al extranjero, figura intimidante. Esta dicotomía denuncia la realidad social de la época en Canarias, donde el incipiente desarrollo turístico no beneficiaba a la mayoría de la población. El autor se posiciona del lado de los más débiles, presentándolos con gran dignidad.
La ancianidad en la chabola y en la actualidad
La situación de la abuela en la chabola contrasta con la realidad actual. Hoy en día, existen recursos y ayudas, como la Ley de Dependencia, para el cuidado de los mayores. Sin embargo, algunas familias desatienden a sus ancianos, abandonándolos en residencias, olvidando el trabajo que supone su cuidado y desaprovechando las ayudas disponibles.
Por otro lado, existen familias que se ocupan de sus mayores hasta el final, proporcionándoles los cuidados necesarios y haciéndolos partícipes de las decisiones del hogar. Asignándoles tareas sencillas, como ir a buscar a los niños al colegio, les hacen sentir útiles y necesarios.
Reflexión final
La comparación entre la situación de la abuela en la chabola y la realidad actual nos invita a reflexionar sobre el trato que damos a nuestros mayores. ¿Realmente les damos el trato que merecen las personas que más nos han aportado en la vida?